La ruptura en el peronismo parece inminente
El
general Juan Domingo Perón solía decir:"El bruto siempre es peor que el
malo. El malo tiene remedio y puede volverse bueno, pero jamás vi a un bruto
volverse inteligente".
Esta
reflexión sobre la ignorancia es hoy más actual que nunca, en una época donde,
gracias a la diversificación de los medios de comunicación, infinidad de
personas difunden información distorsionada y casi siempre errónea.
Por
esta razón, desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Capital rechazamos
las calumnias y no podemos tolerar que se siga mintiendo sobre nuestro
histórico secretario general, Augusto Timoteo Vandor.
En
un nuevo ataque contra nuestra historia, en un programa de radio el diputado
camporista Facundo Tignanelli comparó al gobernador Axel Kicillof con Augusto
Vandor. Según él, Kicillof quiere armar "un peronismo sin Cristina",
reeditando y utilizando como agravio la vieja y falsa acusación de que nuestro
secretario general propugnaba "un peronismo sin Perón".
No es la primera vez que desde La
Cámpora de Máximo Kirchner se arremete contra nuestro dirigente mártir.
La
lucha interna que lleva La Cámpora parece reiterativa en su metodología:
destruir todo lo que no controla.
Cuando
la candidatura de Axel Kicillof parece reafirmarse, salen a golpearlo.
Parece que a algunos sectores retrógrados no les bastó con haber asesinado a
Vandor y haber puesto una bomba en la sede de la UOM.
Hoy,
los camporistas —que actúan como herederos tardíos de la tradición cultural del
grupo Montoneros— siguen dedicados a ensuciar su memoria mediante la
difamación.
El
verdadero significado del nombre que eligieron para su agrupación nos debió
haber servido de alerta desde un comienzo. No se trataba de "chicos
traviesos", sino de ignorantes de la historia o, directamente, de los
"brutos" a los que se refería el general Perón.
Si revisamos los meses de la asunción y
presidencia de Héctor Cámpora, se ve claramente el enfrentamiento de estos con
el general Juan Domingo Perón. Mientras el presidente Cámpora se aliaba
directamente el grupo Montoneros —los asesinos de Vandor y Rucci entre tantos—,
planificaba perpetuarse en el poder.
La
candidatura de Cámpora había surgido más de Lanusse que de Perón. La Junta
Militar había emitido un decreto restrictivo:“Todos los ciudadanos que
quisieran postularse a la presidencia deben fijar su domicilio en
territorio argentino antes del 25 de agosto de 1972.”
Esta
medida dejaba afuera al general Perón, pero también a muchos otros argentinos
que se encontraban en el exterior, incluyendo al propio Héctor Cámpora, quien
estaba en España para la fecha límite.
En
este escenario fue que Perón propuso a Cámpora —quien en teoría también estaba
vedado— para dejar en evidencia que las elecciones del 11 de marzo eran
tramposas ya
Para
Lanusse fue un éxito. Cualquiera era mejor que Perón y aceptó la candidatura de
Cámpora, obviando su propio decreto. Es por eso que algunos analistas decían
que Cámpora fue el candidato de Lanusse más que de Perón.
El
odontólogo de San Andrés de Giles acepta la candidatura y, con el apoyo del
grupo Montoneros, lanza de inmediato la campaña: "Cámpora al gobierno,
Perón al poder". Lo en verdad querían era a Perón en un gran altar,
mientras ellos manejaban los resortes del gobierno y el poder real.
Ese
fue el auténtico “peronismo sin Perón” que duró 49 días. Período que ellos
llamaron "la primavera camporista".
No
era lo que el pueblo y los trabajadores querían ni deseaban. Luego de muchas
presiones y conflictos, Héctor Cámpora y los Montoneros se tuvieron que ir de
la Casa Rosada.
De inmediato se convocaron para el 23 de septiembre de 1973 elecciones libres, sin fraude ni proscripciones. La fórmula Perón-Perón ganó con el 62 % de los votos.
En
conclusión, elegir llamarse "La Cámpora" demuestra desde una postura
política alineada con la tendencia de Montoneros, enemistada con los sindicatos
obreros de la industria nacional y el peronismo histórico.
Es
peligroso que desde La Cámpora acusen al gobernador Axel Kicillof de “vandorista”.
Estamos a un paso de escuchar: “Kicillof traidor, saludos a Vandor”.
Por
esa misma imputación asesinaron al secretario general de la CGT, José Ignacio
Rucci. Pero el compañero gobernador puede estar relativamente tranquilo: la
especialización de la llamada “tendencia revolucionaria” fue asesinar a
preferentemente a dirigentes obreros. Por otra parte, hoy La Cámpora, a
diferencia de Montoneros, se maneja más con la billetera que con pistolas y
bombas.
Sobre Augusto Vandor, no podemos dejar de recordar que a él le tocó conducir al movimiento obrero en los tiempos tumultuosos contra las dictaduras y los gobiernos fraudulentos entre los años 1955 y 1969; desde la Resistencia Peronista hasta el Cordobazo. Sufrió la cárcel, la clandestinidad y murió en la pobreza. Naturalmente, no es el caso de los que lo atacan impunemente.
En
circunstancias mucho más difíciles que las de hoy, Vandor nos dejó un gremio
fuerte y organizado, sin descuidar por un momento la seguridad social y
salarial de nuestros trabajadores. Cuando vemos el presente, no podemos decir
lo mismo.
La
cohesión del movimiento obrero y del Movimiento Nacional en ese período tuvo un
conductor, que fue Juan Domingo Perón, y un leal ejecutor, que fue Augusto
Timoteo Vandor.
Por eso lo mataron; y no casualmente fueron los mismos criminales que asesinaron a José Ignacio Rucci; por las exactas mismas razones. ¡Qué revolucionario eso de andar asesinando obreros!
El propio Rodolfo Walsh, integrante del
grupo terrorista Montoneros, reconoció ante su jefe Mario Eduardo Firmenich:"Nosotros
les decíamos traidores a ellos, los Vandor... Pero los traidores éramos
nosotros. Porque Perón siempre los apoyó a ellos".
Esta
es una reflexión fundamental para comprender la historia argentina
contemporánea. Pero no se trata de un debate del pasado: el asesinato de José
Ignacio Rucci y Augusto Vandor sigue siendo una herida abierta en la justicia.
La causa penal continúa activa en los tribunales, mientras sus asesinos pasean
impunemente por el viejo continente, gastando millones de dólares producto de
secuestros extorsivos.
La UOM Seccional Capital no está dispuesta a dejar pasar ninguna injuria ni calumnia contra sus referentes históricos.
Conocedores de nuestra gloriosa historia,
el nombre de nuestra agrupación, que lleva el color Azul, se denomina: “Augusto
Timoteo Vandor”.
Nuestra organización siempre estará abierta al debate sano
y al intercambio esclarecedor de ideas sobre nuestra historia y nuestro futuro.
COMISION DIRECTIVA

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